Reglas de vida para monjes y eremitas

Famille de Saint Joseph

Publicado en Reglas de vida por Hesiquia en Noviembre 8, 2009

Extractos de la Regla de Vida

En simplicidad

Una familia espiritual, que reune a bautizados de todos los estados de vida, con el deseo de crecer “en sabiduría y en gracia delante de Dios y de los hombres” (lc 2,52)

la Familia de san José ha elegido como lema In simplicitate tomando como modelo la vida simple y escondida de la Sagrada Familia en Nazateth.
“Intimamente unidos, frecuentaban a diario el Templo, partían el pan en sus casas, y comían juntos con alegría y sencillez de corazón” (Hech 2,46)
Siguiendo el ejemplo de Jesús, experimentan, en la proximidad de José y María, la paternidad-maternidad de Dios y aprenden a vivir como hermanos ante la mirada de un mismo Padre.
La Familia de san José no es un fin en sí, sino un medio que propone el Señor para aquellos que desean avanzar en el camino de la santidad en la espiritualidad de la Sagrada Familia y de la vida escondida.

Al servicio de la vida en plenitud

En un mundo herido, los hermanos y hermanas dan testimonio del poder de la misericordia divina que cura los corazones heridos y sana las heridas.
Al servicio de la “Nueva Evangelización, proclaman la Buena Nueva del Dios “Abba, Padre” en quien somos todos hermanos.
Ellos han presentido esta paternidad divina que han acogido en la fe, concretamente en la paternidad de san José.
El ministerio de sanación nacido de esta experiencia se vive a través de una acogida personalizada, de sesiones y retiros
Este ministerio incluye la iniciación a la Palabra y a la vida en el Espíritu según la escuela de la Sagrada Familia, además de una formación en el discernimiento y en los combates espirituales, a fin de no ser arrastrados por otras doctrinas.

Escucha hijo mío…

Con el deseo de inscribirse en la gran Tradición de los “auditores de la Palabra“, los hermanos y hermanas de la FSJ militan bajo el estandarte de la Regla de san Benito para formar una “escuela de servidio del Señor“.
Alrededor de los monjes y monjas de san José, los hermanos y hermanas laicos constituyen una oblatura secular.
Los consagrados llevanu na vida de comunidad tipo monástica; los oblatos en comunidad de alianza no-residencial, preservando así la autonomía de las familias.
“La oblación es el acto por el cual un cristiano se ofrece a Dios haciéndose miembro de una familia monástica en el mundo, de una forma adaptada a su propio estado de vida.”
Los hermanos y hermanas laicos pueden encontrarse en fraternidad para tiempos de escucha de la Palabra, de oración y de compartir; se reúnen en el Monasterio para tiempos de celebración y de formación.

Ora et labora

La FSJ nació de la convicción de que lapequeña vía de la “santidad cotidiana” es accesible a todos, incluso a los más heridos de nosotros, ya que Dios mismo despierta este deseo en el fondo de nuestra conciencia.
Así los hermanos y hermanas no buscan otra cosa sino hacer de su existencia de cada día, una alabanza agradable a Dios.
La leccio divina, meditación sabrosa de la Palabra, es la fuente de su oración y el camino de su contemplación. Participan según su estado de vida en la oración litúrgica de la Iglesia.
En la adoración se arraiga su apostolado, pues es el Amor de Dios el que los alienta a proclamar la Buena Nueva de su Misericordia, y a ponerse al servicio de los miembros sufrientes del Cuerpo de su Hijo.
Formados por el espíritu de niñez de la escuela de san José, los hermanos y hermanas de la FSJ caminan al encuentro del Cristo de la Pasión que debe introducirlos en la morada de su Padre y nuestro Padre.

…juntos se alegrarán

Maravillados del crecimiento de la semilla de Vida sembrada en nuestros corazones en el bautismo, la FSJ propone a cada uno un camino según las necesidades espirituales y humanas de la etapa que está viviendo.

Vida Monástica

Hombres y mujeres que desean vivir la radicalidad de su consagración bautismal en los votos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia por el amor a Jesús, según una Regla de vida monástica, conservando una apertura apostólica.
Consumidos por el Fuego del Amor de Dios, deseamos compartir nuestro gozo con todos aquellos que buscan la verdadera libertad y la verdadera vida llevándolos a la Fuente de toda sanación y resurrección.
Nos presentamos ante Dios con las manos vacías (Sta. Teresita del Niño Jesús), confiando solamente en su Misericordia, a la que nos entregamos en la adoración de su Corazón Eucarístico. (San Juan María Vianney)
Cada día que nos da Dios, le ofrecemos nuestro “ecce, fiat, magnificat”(María), recibiendo de El el don de crecer en gracia y en sabiduría delante suyo y de los hombres (lc,2,52) en la caridad fraterna, la sencillez y la alegría, tratando de conservar la unidad del Espíritu, mediante el vínculo de la Paz (Ef 4,3).
Reunidos para aprender a servir el Señor (Prólogo, Regla de san Benito) en la escuela de la Sagrada Familia. Luchamos el hermoso combate de la caridad bajo el estandarte de Cristo (ejercicios de san Ignacio).
Hijos de la Iglesia, de ella recibimos el pan de la Palabra y de la Eucaristía, como también las directivas para vivir según el Evangelio en medio del mundo de hoy
Aprendemos a vivir en el abandono confiando en la Providencia (San José) dando gracias a Dios en todas circunstancias (San Francisco) con libres alabanzas y en el secreto del corazón (Sta. Teresa de Avila).

Extraído de :

fsj.fr